Viernes, 19 de Octubre de 2018

Fue aprobado con media sanción el proyecto de la Ley de Paridad de Género

En el día de ayer, el proyecto de la Ley de Paridad de Género obtuvo media sanción y ahora pasará a Senadores. Vibra FM (100.3) conversó con la promotora de esta iniciativa, la diputada de Cambia Mendoza, María José Sanz, quien no puede esconder su emoción porque ha sido un logro en el que confluyeron las distintas fuerzas políticas.

“La paridad se trata de que las mujeres tengan las mismas posibilidades de resultar electas que los hombres para cargos como concejales, senadores, diputados, convencionales constituyentes”, explicó Sanz. Hasta ahora existe una Ley de Cupo, sancionada en el año 91, que habilita sólo el 30 por ciento de la participación femenina. Y en caso de convertirse en Ley este proyecto será de un 50 por ciento. “En 27 años las cosas han cambiado mucho y la presencia femenina en la sociedad ha tenido un gran avance”, agregó la Diputada. Sostuvo que este proyecto de Ley aparece por una necesidad y en virtud de un reclamo social en el que los movimientos de mujeres habían exigido más participación en distintos ámbitos. “Y el de la política no podía faltar. Desde que se puso en práctica esa Ley de Cupo aparecieron temas exclusivos en la agenda que antes no se discutían: la función sexual y reproductiva, el parto humanizado, la lactancia, la violencia de género, la reproducción asistida y más temas”, señaló.

Hace dos años que ella junto a otras compañeras, viene “militándolo” dentro de la Cámara el tratamiento de esta Ley. Explicó que el término “militándolo” se debe a que tuvo que sentarse junto a cada legislador y explicar el por qué de la paridad. Además de “deconstruir el machismo”, dijo. Comentó que son contadas con los dedos de una mano las mujeres que han ocupado altos cargos: una Presidenta durante dos períodos, la vicegobernadora de Mendoza, la primera mujer electa por voto popular en el departamento de Santa Rosa. “Todo un avance, sin dudas. Pero si fuera natural, no nos alcanzarían los dedos. Se trata de tener igualdad de condiciones. La Constitución lo establece, pero no en la práctica”.