Jueves, 15 de Noviembre de 2018

“La Argentina no es un país de mierda, no nos gobiernen como si esta sociedad fuera una porquería”

La doctora en Ciencias Sociales Ana Castellani, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), especializada en el estudio de las elites económicas argentinas, codirectora de la Maestría en Sociología Económica y del Observatorio de las Elites Argentinas del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín (IDAES-UNSAM), integrante del grupo Fragata, claramente opositor a las políticas de Mauricio Macri, conversó con “Hijos del Rigor”, en Vibra FM (100.3).

 

“La Fragata es un grupo de militantes, profesores que tenemos como denominador común la oposición a este proyecto político que encara el gobierno de Cambiemos, es decir a un proyecto político social y económico. Queremos intervenir en el espacio público advirtiendo en un lenguaje lo más claro posible, aportando una mirada distinta a la que tradicionalmente dan los medios de comunicación y también a la que tradicionalmente se da en la academia, porque la idea es poder interpelar a las dirigencias políticas, a la militancia y a quienes estén interesados en el destino del país y piensen que la política es la herramienta para poder modificarlo”, explicó sobre la agrupación a la que pertenece.

“No somos un grupo que tenga una aspiración política como grupo, cada uno milita en distintos espacios políticos más allá que alguno tenga una aspiración personal. Apoyamos un conjunto de ideas muy claras, la primera es tener unidad en la oposición entre todas las fuerzas que están en oposición, con la mayor amplitud posible, que en ese frente haya una agenda común, un diagnóstico común y decidir algún tipo de estrategia electoral competitiva, teniendo un diagnóstico más certero sobre lo que tenemos delante como desafío en  términos económicos y políticos”. El Fragata hace reuniones mensuales, elabora documentos que analizan distintos aspectos de la coyuntura y se reúne con políticos de la oposición para ir a una unidad que pueda dirimir sus candidaturas y que genere una fórmula competitiva. De esta manera, dice Castellani, “escuchamos a distintos dirigentes políticos, intendentes urbanos, cada uno de nosotros tenemos nuestras preferencias pero no apoya a una persona en particular. La idea es tratar de aportar alguna mirada distinta y con ideas que parecen de comunicación, que no son académicas como pusimos que “la Argentina no es un país de mierda” como pusimos en uno de los documentos, que discutimos mucho si poníamos esa frase así o no. No nos gobiernen como si esta sociedad fuera una porquería”.

Explicó que “después hay una cuestión de fragmentación política, también la potencia de la comunicación que el gobierno logro instalar algunas ideas fuertes, que no todas van a ser efectivas. Me parece que esta idea de que el problema es la sociedad, hay que venir a cambiar una cultura de esta sociedad mal acostumbrada a la fiesta, al derroche, a no trabajar, que el problema es que no nos acostumbramos a pagar las cosas por lo que valen por eso ahora pagamos tantos aumentos de nafta en el año, el gas, el agua”. Y agregó: “Cuando debería ser el gobierno el que defina las tarifas eso todavía tiene cierta efectividad porque interpela una porción de la sociedad de los sectores medios que están convencidos de restaurar jerarquías sociales, que cuestionan del gobierno anterior el ascenso social masivo de los sectores más bajos. Es instalar la falsa idea de que la meritocracia que puede funcionar en una organización, en una empresa, puede funcionar en un país como principio de organización social, en un país que tiene las asimetrías de origen que tiene cualquier país capitalista. Esto está muy estudiado ya en el mundo, hoy ningún hijo de hogar de pobreza estructural tiene la misma chance de terminar una carrera universitaria que el hijo de una familia de ingresos altos”.