Advierten que las consecuencias en la economía se van a sentir en una o dos semanas

 

La propagación mundial del coronavirus tendrá efectos negativos en la economía mundial y nacional. Para el economista mendocino José Vargas, titular de la consultora Evaluecon, por más que Mendoza aún no tenga ningún caso positivo confirmado, “esto no nos aísla de las consecuencias económicas, que se van a empezar a ver de manera profunda probablemente dentro de una o dos semanas”.

En diálogo con Vibra FM (100.3), aseguró que “el turismo, tanto el emisivo como el receptivo, es uno de los sectores que más va a sentir el impacto, más aún por el cierre de las fronteras” y también lo sufrirán la gastronomía, comercio, hotelería y servicios, porque “es una serie de eslabones que sufren las consecuencias negativas de esta situación particular que está viviendo el mundo”.

Cree que “probablemente algunos sectores de los más golpeados tengan algún tipo de alivio del punto de vista fiscal, pero también el gobierno va a buscar de alguna manera compensar sectores vulnerables como los que reciben la asignación universal por hijo y quienes trabajan de manera independiente. El sector informal de la economía también va a sufrir las consecuencias y entonces tendrá que ver de qué manera puede intentar aliviar estos sectores”.

Por otra parte, consideró que “no debería haber desabastecimiento de productos porque la cadena de comercialización y distribución no está quebrada, lo que hubo es una especie de psicosis en la población que salió en las dos últimas semanas a agotar los productos en los mayoristas, incluso el uso de la tarjeta de crédito en los últimos días fue bastante grande”.

De todos modos, Vargas no descartó que “pueda haber problemas más adelante porque este tipo de consumo tan masivo y acelerado va a generar un aumento de precios adicional. No ayuda para nada que todos juntos vayamos a comprar de manera masiva y a último momento todos los productos que podamos porque no se está comprando lo que se necesita, sino se está comprando lo que va a necesitar dentro de dos semanas”.

Explicó que “la oferta no es tan rápida como la demanda y está claro que los precios van a aumentar y justo en un momento en que la Argentina lo está pasando mal y esto no ayuda para nada”.