Ezequiel y su perro Manchita recorren el mundo en bici y están en San Rafael

 

Hace dos años Ezequiel Gignone decidió renunciar a todo para recorrer el mundo en bicicleta con su peludo compañero Mancha. Llegaron a San Rafael justo antes de que pasara el viento Zonda. Fueron recibidos por Cristina Saravia en su casa. “Una familia hermosa. Estoy resguardado, protegido y me quedaré hasta el domingo. Después de tomar un poco de fuerza”, dijo al móvil de Vibra FM (100.3) en la plaza San Martín.

Ezequiel tiene 25 años, es argentino, nacido en Catamarca, criado en Buenos Aires y radicado en Ecuador. Salió desde Quito por la sierra, en setiembre de 2017, bajó por el desierto peruano, subió a Cusco y entró a Argentina por La Quiaca siempre pedaleando y con Manchita en la parte de atrás.  

Él vende fotografías para poder financiar el viaje. También hace videos y escribe en su página de Facebook Pedaleando por el Mundo. Podrán ver su trabajo, compartir unos mates y conocer a Manchita por las plazas de la ciudad antes de que continúe el viaje hacia Ushuaia. Piensa recorrer toda la 40 y luego subir a Chile, pasar por el norte, Uruguay, Paraguay, llegar a Brasil y después cruzar el charco a Europa.

Un compañero que ladra

“Manchita es un compañero 'crack', 'inigualable', que rescaté hace cuatro años. Es una gran compañía. Viajamos con lo necesario, con agua y comida y con paciencia y sin apuros. También dejo que fluya, le hago caso a mi cuerpo, si puedo hacer 80 kilómetros, los hago”, dijo.

Estos viajeros andan en una bici todo terreno que le vendieron en Ecuador para entregar empanadas, tiene dos cambios y no lo ha defraudado. Poco a poco le ha ido adaptando cosas. Las maletas las colocó en Bolivia y las renovó en San Juan. Comenta que la gente que lo conoce se solidariza y, a veces, le cobran menos.

Con este viaje quiere demostrar que los sueños se hacen realidad. “Trato de que vean lo bueno, lo malo y lo fácil de viajar en bici. Hay que ser fuerte en lo físico y lo mental. Todo el día estás arriba de ella. Y otrra cosa, no voy a hoteles ni campings, porque con lo que pago ahí prefiero invertirlo en un paquete de arroz o fideos y comida para Manchita. Nos adaptamos a lo que se tiene” , expresó.